domingo, 21 de agosto de 2016

COMO USAR LOS CAMBIOS

La cadencia se refiere al número de revoluciones por minuto con la que pedaleamos. Una cadencia adecuada para un ciclista urbano es de entre 60 a 80 rpm. Lo que quiere decir que para lograr una rodada eficiente deberás mantener un ritmo de una pedaleada por segundo.

La Combinación Correcta


De manera general entre más pequeño sea el plato y más grande sea el piñón el pedaleo es más suave. En una velocidad suave la rueda trasera recorre menos distancia por cada revolución del plato. Este tipo de combinaciones es útil para arrancar de manera eficiente o subir colinas.


De manera contraria entre mas grande sea el plato y mas pequeño el piñón que utilicemos recorrerá una mayor distancia por cada revolución del plato. A una combinación de este tipo se le llama velocidad alta y se reserva para 
cuando se va a gran velocidad.

Hay que evitar la combinación de plato grande con piñón grande y plato chico con piñón pequeño. Estas combinaciones hacen que la cadena trabaje, pero no sea eficaz y simplemente desgasta los dientes. Ademas de que se genera un rose entre cadena y encarrilador de cadena delantero.




Jugando con los cambios

Uno de los errores mas comunes en novatos en la bicicleta es arrancar en una velocidad alta. Cuando uno arranca a una velocidad rapida hay que hacer mas fuerza para que la rueda empiece a girar.
Lo conveniente es iniciar en una velocidad baja que nos permita poner la rueda en movimiento aplicando poco fuerza al pedal. Cuando ya estemos en movimiento podemos ir aumentando la velocidad o variarla segun sea necesario.
En la parte urbana las velocidades recomendadas son las medias. Poniendo como ejemplo una bicicleta con 3 platos y 7 piñones que son las comunes para esta las combinaciones son: 
  • Al rodar por terrenos lisos, bajadas, o con el viento a tu favor será necesario cambiar a velocidades altas, avanzando más a cada pedaleada. Esto nos permitirá generar una mayor velocidad manteniendo la cadencia.

  • Esto quiere decir que debemos reducir la velocidad y hasta llegar al alto total. En estos casos es conveniente anticipar el cambio de velocidad. Por ejemplo, si el semáforo cambia a rojo, antes de frenar totalmente se recomienda cambiar a una velocidad baja para poder arrancar de manera eficiente cuando la luz cambie a verde.